miércoles, 9 de septiembre de 2009

Sevares

La arqueología es la ciencia que nos permite estudiar la historia y las sociedades mediante los restos que éstas dejaron. Por tanto, mediante la arqueología industrial estudiamos gracias a los restos industriales (entiéndase por esto no sólo fábricas) una sociedad, una economía, un nuevo modelo de vida e incluso arte.

El arqueólogo (historiador, geógrafo, historiador del arte, etc.) debe dirigir su atención al espacio a investigar, ya sea una cueva o un castillo, observar atentamente dónde están cada uno de los restos y porqué.

Vamos a poner un ejemplo muy simple del ejercicio de arqueología industrial, eso sí, sin excavar absolutamente nada, simplemente explotando nuestro campo visual y razonamiento obvio.

No podemos asociar única y exclusivamente la industrialización de Asturias a las Comarcas Mineras, Gijón, Avilés y Trubia. Evidentemente estaríamos ante un error. Estas son, por supuesto, las áreas más transformadas por la industrialización (paisaje, sociedad, economía, arte...) pero Asturias está salpicada de otros centros menores que tuvieron o siguen teniendo cierta importancia, desde minas (hierro, oro, mercurio...) a industrias alimentarias más recientes, como las conserveras.

Como ejemplo de pequeño núcleo industrial ponemos en este caso la localidad de Sevares, en el municipio de Piloña. Pongamos en práctica nuestra capacidad de análisis:
Sevares es una localidad pequeña, por cuyo eje pasa la N-634, la vía mayor del pueblo.
Al entrar en Sevares vemos la Fábrica de Chocolate Nestlé. Enseguida adivinamos que la industia, en este caso alimentaria, que se establece en Sevares no es reciente. Lo apreciamos en la arquitectura de las escasas edificaciones con las que cuenta el pueblo. Las casas ofrecen un ecleticismo entre la casa tradicional y la industrial, cuya característica más notable es el arco rebajado o escarzano. Las galerías en forma de balcones salientes cerrados, nos recuerdan inmediatamente, por ejemplo, a los edificios modernistas del centro de Gijón.


Y a medida que avanzamos el pueblo vemos también un bloque de pisos de altura, el único de la localidad, lo cual habla de la intención de resolver el alojamiento de trabajadores y sus familias.

Eso sí, hay otros dos detalles que son anteriores a la industrialización, y que seguramente hayan sido determinantes para su emplazamiento.

1. Nos fijamos que paralelo al pueblo circula el ferrocarril FEVE. El ferrocarril es un elemento casi indispensable a la hora de decidir la implantación de un centro fabril.
2. Agua. La localidad se encuentra en la vega del río Piloña.


En la fachada principal, se pueden apreciar los arcos rebajados